Desde La Gran tasca agradecemos que nos deis vuestras opiniones y valoraciones…..ya que todas ellas nos harán seguir mejorando!!!
Resumen de opiniones
Opiniones verificadas por Listae
Las opiniones marcadas con el sello de verificación provienen de reservas efectivas que el restaurante se obliga a publicar sin posibilidad de modificarlas
Genial, como siempre.
Un trato inmejorable, un lugar acogedor y un cocido superior. Seguiremos yendo.
Gran día en familia
Todo perfecto. El cocido muy muy bueno.
Fantástico cocido
Atención perfecta, camareros amabkes, atentos...
El cocido estaba espléndido, sopa muy rica, garbanzos, papas y col en su punto y las carnes y embutidos muy ricos. Sin duda, para repetir.
Cocido en grupo
Muy bien el restaurante, la comida (comimos todos cocido). Es verdad que éramos 9 y la comida fue demasiado abundante. El servicio maravilloso.
Experiencia sensacional buen trato para repetir
Sitio agradable buen servicio y la comida fabulosa . Muchas gracias
Mala experiencia
Comimos los 5 amigos cocido, la sopa extraordinaria, los garbanzos y las carnes dejan mucho que desear, la verdura escasa y sin rehogar, el chorizo de mala calidad y los tuétanos son ningún sabor, en resumen sólo la sopa se libra de este cocido y encima excesivamente caro, salimos a 45 euros por persona, desde
luego no volveremos.
regular
Demasiada grasienta, muchos garbanzos, carne escasa y porciones pequeñas (gallina solo un poquito de carne y lo demás hueso y piel), morcillo muy escaso y morcilla y chorizo de muy poca calidad
Caro
Demasiada comida para una persona que come todos los días y la calidad muy normalita, me parece excesivo el precio.
Un buen cocido
Muy buen servicio en un comedor agradable para comer un buen servicio. Te puedes llevar lo que sobra porque es prácticamente imposible acabar con todo.
Celebración
La mejor valoración es que no hubo problema algunos


Hay cosas que no se olvidan, como el olor del cocido madrileño en casa de tus padres o abuelos. Ese festín que reunía a todos, porque un buen cocido tiene ese poder: unir a la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo, y convertir cualquier comida en un momento de alegría compartida. Es una tradición madrileña que merece ser preservada.